18 de abril de 2009

Odio a la cigüeña.


¡Valiente semana más anodina llevo! Anodina es una palabra que no encaja muy bien aquí, pero mira que suena bien… Piénsalo. Anodina, a-no-di-na. Pura melodía. Lo cierto es que esta semana no ha pasado nada fuera de lo común salvo un par de cosillas, que según se iban dando, bien pensé en todos vosotros y creí que esto sería muy interesante de contar. Cargué en La Fundación Jiménez Díaz con destino al barrio de Salamanca, una mujer embarazadísima con la cara descompuesta acompañada de una amiga. Me urgieron al destino ya que salían de consulta y no se encontraba bien. Por un momento me vi atendiendo a un parto, cosa que me hace bastante ilusión no ya tanto por traer una nueva vida al mundo, que eso le puede pasar a cualquiera, sino porque me iba a quedar estupendamente en mi blog, en la prensa local y contándolo una vez tras otra en esas noches de DYC y anécdotas. Finalmente la cigüeña no me trajo el regalito, aunque eso es más bien un sería un caramelo envenenado ya que la placenta y demás, creo que deben ser bastante malos para la tapicería del Octavia. Amigos del motor ¿vosotros que opináis? En todo caso es un precio que hubiera pagado sin sobresaltos ya que una tarde en El Diario de Patricia hablando de lo bonito que es ser comadrona improvisada bien merecería el sacrificio. Los periodistas tan locuaces e inteligentes, hablarían de héroe por accidente o por un día, dependiendo de si eran becarios o estaban en plantilla. La buena mujer se comió un donuts mío y me dio 45 céntimos de propina.

El túnel de María de Molina se colapsó el otro día; pasaba por allí cuando la radio comentaba el estado del tráfico a la altura de la Glorieta del doctor Marañón. C/ José Abascal en su línea pero lo sorpresivo fue el comentario del hombre de la radio que decía que el túnel se había atascado por “un pequeño accidente”. Lo contemplé en directo. Un camión grúa que había decidido medirse con el túnel y ganó el envite. El caos fue monumental, cuando el lepero que pilotaba el camión decidió sucumbir a la testarudez del túnel y recular una vez acreditadas las dimensiones de su aparato. Pero no hay que preocuparse llegaron esos que no son ni Guardias Civiles ni Policías Municipales ni Nacionales. Son simplemente los Power Rangers del tráfico (en adelante, los fosforitos) y entonces la asistencia al Homenaje al Doctor Marañón se convirtió en multitudinaria. Atónitas mis pasajeras, decidieron increparles desde el taxi, pero ellos son muy conscientes de la grandeza de su labor y de las miserias del resto de los mortales, de modo que mantuvieron su operatividad habitual, y oye, digan lo que digan es bonito y muy útil ese toque de amarillo chillón que se le da a una ciudad tan llena de asfalto y fuentes. Y resulta que hay mucho ingrato que duda de su utilidad…

Prometo un monográfico más adelante sobre los fosforitos. Estos muchachotes han conseguido entre otras cosas, superar el viejo dilema de la humanidad de ¿qué fue antes el huevo o la gallina? Sustituyéndolo por una nueva cuestión ¿qué fue antes el atasco o el fosforito? Da igual, déjalo.

Y bueno, lo que todos esperábais, cobré los 20 euros del ecuatoriano. Vino a mi barrio (en metro, eso sí) y allí quedé con él. Venía impecablemente aseado y con su hija de la mano (¡menudo ejemplo para el retoño!: vamos a canselar con el taxista al que no pagué el otro día cuando mis amigotes me metieron en su taxi a la fuerza ya que tenía un borracherón más grande que un mulo y la arpía de tu madre no quiso dejarme los 20 euros de la carrera y le di mi móvil en prenda)
¿Sabéis qué? Tengo todas mis esperanzas puestas en Educación para la Ciudadanía.Besos, feliz semana y viajad en taxi.

3 comentarios:

  1. Estimado Sr. Taxista le prometí una crónica de la corrida del Domingo de Resurreción en Málaga, pero como este fin de semana he hecho algunos excesos tan solo te doy mi opinión en unas líneas que lejos de ser extensas si que son intensas:
    "Magnífica tarde de toros la que vimimos el Domingo de Resurrecion en el coso de la Malagueta. Sin lugar a dudas un mano a mano entre dos toreros, M.A. PERERA Y JOSE TOMAS, con Javier Conde como espectador de lujo junto al indeseado viento, para los que la palabra "VALOR" adquiere un sentido épico y que hace poner la exclamación "ay" en la boca del resto de los mortales. Al de Galapagar ya le conocía y sigue atropellando la razón obligando al toro a hacer cosas inverosimiles y pisando terrenos que nadie pisa quitando la respiración de todo el tendido. Miguel Angel Perera me dejó de piedra se jugo la vida delante del astado hizo las cosas con serenidad, bien hechas y demostró a los "tomasistas" que después de José Tomas hay vida, haciendo un simil automivilístico M.A. Perera le enseñó la rueda a José Tomas. Yo siendo torista más que torerista, no dejo de reconocer que estos dos toreros derrochan VERDAD, HONOR Y HONRADEZ".
    Sr. Taxista siga usted deleitándonos con sus peripecias taxíticas, si se me permite esa expresión, que sus seguidores estaremos encantados de poder disfrutarlas al compartirlas con nosotros. Un Abrazo

    ResponderEliminar
  2. Buenas tardes señor pelucas, nuevamente en mis comentarios he de referirme al pueblo para decirte" Buenas tardes Jeremias, buenos palos merecías", la crónica me parece acertada, aunque he de hacer un pequeño matiz que sirva para que todos los lectores que tiene esta página, la cual me consta que son muchos y todos de una cultura estratosférica, quede de una vez por todas aclarado y no se vuelva a producir un error de lenguaje tan claro como el que aqui se ha producido.

    Soy consciente que vivimos en un país del cual "nuestros políticos hablan de libertad de expresión y presuman de ello,como si eso fuera gracias a ellos" y sobre todo del gran logro conseguido por ellos, esta consciencia me la ha dicho un amigo mio que conoce a muchos políticos, Dios me libre a mi de tener tanta sapiencia junta. En definitiva y volviendo al tema que precedia a estos comentarios jocosos, quería decir que en este pais llamar a las cosas pòr su nombre puede ser síntoma claro de que te tachen de un indudable caso grave de racismo, tipificados en nuestro Código Penal, Constitución Espñola, y largo etc... de normas reguladoras que existen en nuestro pais, y con toda la gracia que tiene nuestro famoso pelucas ha omitido la palabra "negra" al referirse a una clienta, sustituyéndola por la palabra " chica de color", creo que eso no viene a ser nada más que un claro síntoma despectivo para las personas que somos de color blanco y a su vaz despectivo para los propios negros. Pero en fin algo de pega tenía que poner yo a este señor pelucas y algo tenía que criticarle, puesto que las crónicas diarias están muy bien y en este pais siempre hay que decir que algo está mal. Un saludo cordial y afectoso a mi amigo pelucas

    ResponderEliminar
  3. Este comentario es de la crónica de otro día lógicamente, lo que pasa que llevaba retraso en las lecturas de las mismas y esto ha hecho que haga este comentario en la última página publicada, para que tenga más efecto mediático

    ResponderEliminar